sábado, 6 de septiembre de 2008

VIVA LA INNOVACIÓN

Vaya, con la Iglesia hemos topado. O no, porque resulta que HazteOír se presenta a sí misma como una «asociación civil» «fundada por un grupo un grupo de amigos que deseaba expresar -hacer oír- su opinión»... Y lo que es opiniones, tienen muchas. Por ejemplo, esta que manifiesta su portavoz Gador Joya -ojo al apellido- sobre el nuevo proyecto de ley del aborto:



Ya es un logro ser capaz de incluir en una misma oración con supuesto sentido las expresiones «la mujer pueda abortar libremente», «el aborto consiste en el asesinato de un ser inocente» e «innovar en leyes de muerte». Pero es que además en su web, apartado Qué Hacemos, afirman:

El hombre es un animal racional dotado de inteligencia y superior al resto del universo, un valor en sí mismo. La libertad es un don propio del hombre que le hace responsable de sus obras y decisiones. El don de la libertad se expresa en diversos ámbitos.

Algunas libertades se ven hoy especialmente amenazadas o incluso conculcadas. Por ejemplo:

  • Libertad religiosa y de conciencia
  • Libertad informativa y de expresión
  • Libertad de expresarse en el propio idioma

Defendemos la libertad de todas las personas, especialmente ante las intromisiones del poder.

Yo nunca diría que el aborto sea un asesinato, pero en fin, si hubiera que aceptar la premisa, bienvenidos sean según qué asesinatos. Y esperemos que el Gobierno cumpla con su programa, cosa que no hizo en su anterior legislatura.

Las dos imágenes de este post son de sendas ecografías, una de un feto y otra de un páncreas. Si te extirpan el páncreas, ¿HazteOír lo considerará asesinato? Y, lo que es más importante, ¿vosotros distinguís el páncreas del ser inocente? Porque yo no.

5 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Lo peor de todo es que, cuando hablan de esa libertad, queda siempre excluida la libertad de la mujer para decidir si quiere o no llegar a ser madre. Hay tantas toneladas de hipocresía en esto... Espero que vaya adelante una ley moderna y que cubra nuestras necesidades reales. Saludos cordiales.

chus dijo...

Yo me pregunto siempre ¿cómo determinar cuando el feto deja de ser tal para convertirse en persona?. Mi límite, sin duda, está en el momento en el que un "click" da al feto la capacidad de aprender y sentir con su piel, ese momento en el que la sensación pasa a ser gestionada irremediablemente por el cerebro para ser almacenada y reseteada a necesidad.
Tiempo de sobra debería tener la madre para decidir si no quiere serlo.
"Haztelo oir y mirar" es un grupo que sigue a rajatabla las doctrinas cristianas católicas, así que no hay más que decir. Sin duda, el mejor método anticonceptivo es la abstinencia.

Magapola dijo...

El concepto de persona es bastante polémico. Si hablamos de persona en el sentido físico, imagino que habría que dejar de un lado el lado psicológico el de la inteligencia. Es decir, ¿cuándo un trozo de carne es persona? Imposible saberlo. Tal vez se tenga claro cuándo no es y cuando sí y quede una zona gris bastante amplia. Yo creo que el hecho de sentir dolor ya te da nivel de ser, pero no sé si de persona.

Voy a escribr lo que ahra se me ocurre: Lo que no podemos olvidar es que lo que sea se desarrolla dentro de una persona viva y es ella la que decide lo que deb pasar dentro de su cuerpo, por mucho que nos queramos inmiscuir. A partir de ahí se podrán establecer límites que dependerán del avance de la ciencia: el Esatado podrá decidir sobre la vida de un feto en el momento en el que se pueda hacer cargo de él y no dependa de otra persona.

Mmmm, tengo que seguir pensando.

NáN dijo...

El intríngulis de este tema es que es una conquista necesaria, pero que no tiene una contrapartida de placer. No podemos alegrarnos de que somos homosexuales y podemos casarnos (¡qué chachi!) o algo así.

Es un mal menor que, por las experiencias que he tenido, deja jodida a la tía. Pero más jodida se quedaría si se encontrara con un hjo que no quiere.

De lo que se trata es de que cuando ese embarazo sucede, pueda arreglarse con todas las condiciones sanitarias posibles (adiós a la vieja con aguja de punto) y sin que sea un delito.

La ley que tenemos es estrecha y a veces se hace la vista gorda: lo que aprovechan los meapilas para tocar los huevos. Necesitamos una ley de tiempos y debemos apoyarla. Pero, me repito, no me produce una alegría especial. Me produce alegría simplemente que las mujeres que se ven así no sean maltratads de ningún modo. Son accidentes: ¿qué estúpido puede pensar que porque se pueda hacer la gente va a decir "¡no hay problema, si me quedo embarazada aborto!?".

Ahora bien, la cantinela de libertad de los mismos que propiciaron que las chicas bien de Régimen abortaran en Londres, mientras que las otras la vida destrozada o la aguja de punto... ¡A la mierda!

June Fernández dijo...

Pues no lo distingo, evidentemente. ¿Qué se puede esperar si ya desde la primera frase hablan de "el hombre", si invisibilizan a las mujeres y sus derechos desde la primera palabra? ¿Qué esperar si en un asunto que nos concierne (iba a decir sólo, pero no me voy a pasar) a las mujeres no nos citen en ningún momento?