
Hace unos años a David Morrison, conductor de este programa, le dio por secuestrarse a sí mismo junto a su hermano en un armario: en un anónimo dirigido a sus padres pidió como rescate que les permitieran ir a la playa con su amigo Michael. ¿Salió bien la operación? Sea como sea, está claro que el secuestro es un arma poderosa.
Nuur, con la ayuda de Mr. Coromines, Mariah Molinera y unos cuantos diccionarios más nos adentra en el verdadero significado del secuestro en su sección Donde Hay Etimología Hay Alegría. Sabiduría en palabras sobre las palabras:
Si hay una cosa curiosa sobre los secuestros, es el síndrome de Estocolmo: Anto nos cuenta la historia de Patty Hearst. A continuación, Bernat nos propone formar una organización: Otro Secuestro Es Posible. Objetivo: ¿Berlusconi, Bush, Falete…?
Para quienes aún viven el placer de la lectura, nuestro bibliotecario nacional Fer nos pone los ojos largos con su recomendación de tres libros. Seguido de Leyla y los simpáticos secuestradores de Yemen, a los que estamos encantados de conocer.
Cuidado con el síndrome de Estocolmo, queridos lectores oyentes, que no sería la primera vez que nos pasa…