sábado, 7 de junio de 2008

LA PSIQUIATRA DE YUSEF Y EL FÚTBOL

Vivan los romanos, que inventaron el «pan y circo». Hoy empieza la Eurocopa, eso significa dos partidos diarios: santa bendición para una mente atribulada. El problema: que sé muy bien que, Marx reloaded, el fútbol es el opio del pueblo (o sea, yo entre otros), y que una educación en la cultura judeocristiana invita al sentimiento de culpa. Así que me sentía regulero con mi plan de durante tres semanas ser feliz con pan y circo (y cigarros y cerveza, obviamente). Y como hay que ser sincero con tu psiquiatra, que para eso le pagas (mentir es gratis, lo caro es decir la verdad), allá que me fui dispuesto a confesarme. Y en la puerta me quedé esperando un buen rato, porque –según me explicó al llegar– había cola en la casa de apuestas y se le había hecho tarde. Pero no iba a renunciar a hacer su apuesta, porque no todos los días se tiene la oportunidad de invertir 100 euros y ganar 10.000 (dan cien contra uno porque Austria gane el campeonato); sobre todo, no iba a renunciar por una minucia (la minucia soy yo, efectivamente). Le discutí un poco las posibilidades de Austria y se mosqueó, y no está la cosa para mosquearla, porque me puedo quedar sin recetas. Así que finalmente le di la razón y a cambio ella me firmó recetas suficientes para tres semanas. Es que se va a Austria a animar a su equipo. Ya tiene la bufanda y todo, es muy previsora. En cualesquiera otras circunstancias estaría preocupado, qué voy a hacer yo sin mi psiquiatra durante tanto tiempo, pero dos partidos de fútbol diarios son suficiente garantía de bienestar. De modo que tengo una teoría nueva: pago a mi psiquiatra para liberarme de mi educación judeocristiana; visto lo cual, me sale barato. Vivan los romanos.

4 comentarios:

Superflicka dijo...

Pues retomando mi comentario del otro día, tú mismo lo has dicho... El fútbol es el opio del pueblo. Me jode mucho ver a gente que ni se inmuta ante las noticias de guerras en África / deforestación de los bosques / corrupción política / niños esclavos (tache lo que no proceda), emocionarse hasta las lágrimas o indignarse hasta el espasmo porque su equipo gana, pierde o hace calceta.

Eso sin hablar de las inversiones millonarias que NO se hacen en las causas arriba mencionadas y SÍ se hacen en el fútbol...

chus dijo...

Parece que te va bien eso del fútbol. Bueno pues genial, ya sabes otra cosa sustitutiva a la droga que te metes, más... droga, bueno eso.
Yo estoy enfermo de fútbol, pídale para mí cita a su doctora.

Linterna roja dijo...

Ya sospechaba que tu psiquiatra cometía dos pecados que en la profesión médica se consideran mala praxis:
- Exceso de empatía con el paciente y, por tanto, complicidad e implicación personal en el caso.
- Propiciar la polimedicación para tres semanas
Si algún día quieres rentabilizar las consultas podrías ponerle una demanda millonaria. Aunque sospecho que no lo harás, no por fidelidad con la psiqui sino por solidaridad futbolera, aunque le vaya a Austria.

Rfa. dijo...

En mi opinión, el debate "fúbol vs conciencia política" está de más. El fútbol es un entretenimiento, y punto. Lo mismo juego yo (miento, en realidad me limito a verlo) que juega un tipo descalzo en cualquier descampado de país pobre. Si queremos cambiar el mundo, es evidente que al chico descalzo habría que comprarle botas, pero nunca quitarle la diversión.