martes, 15 de abril de 2008

LA SOBERBIA Y EL CABALLO DE GENGIS KHAN

Al padre de Gengis Khan, lider de un importante clan, lo mató una salsa tártara. Su hijo, el joven Temujin vio como el resto del clan que lideraba el padre, huía dejándolos solos.  Al él, a sus seis hermanos y a su madre, no les quedo más remedio que deambular por pequeños pueblos mongoles viviendo de la caridad. Por ello, dicen, el aristócrata mendigo se educó en la vergüenza, en el rencor y en la más absoluta obsesión con la traición. Cuando una coalición de líderes organizó una revuelta contra los tártaros Temujin ya tenía hombros sufientemente robustos y un odio antiguo. Ganaron y obtuvo un alto mando en el nuevo ejercito dominante del que fue Khan antes de los treinta. Un ejército insaciable que tras la victoria debió ocuparse en el único entretenimiento posible: seguir conquistando. Entre 1207 y 1279 las tropas del príncipe universal, "Gengis Khan", pasaron de dominar una extensión de tierra del tamaño de la actual Mongolia a dominar toda Asia, desde Pekín hasta Bucarest. Todo el Imperio estaba sometido a un breve código de leyes (Yasa) al que sólo Gengis Khan tenía acceso. Estableció el mejor servicio de correos de la historia y legalizó la tortura en la que era un verdadero artista. Utilizó técnicas militares insuperables pero también se valió del terror y de la propaganda, para atemorizar y dividir a los enemigos.  Su mayor miedo fue su propia muerte. Por eso permitió cierta libertad de culto en la esperanza de que entre las distintas religiones encontraran el secreto de la inmortalidad.  Si como Khan era cruel con los humanos, el viejo Temujin trataba con mimo a los caballos, que no consideraba propiedades. Su favorito fue Dug (Tormenta) del que decían que comía carne humana. Dug era en realidad un corcel veloz y fuerte pero tan manso y tierno como despiadado era su jinete. Tampoco mató a Gengis Khan como dicen algunos, pero le hizo llorar. Fue sólo una vez. El día en que, tras haber participado en todas las batallas desde el inicio de las conquistas del imperio mongol, con honores militares de alto mando, el fiel Tormenta fue enterrado.

6 comentarios:

leyla dijo...

No sé qué me parece más soberbio si querer conquistar todo el mundo o querer ser inmortal.

Rfa. dijo...

La ironía de la historia es que al final consiguió la inmortalidad, ¿no te parece? Mira, ocho siglos más tarde estamos hablando sobre él. Quién se lo iba a decir...

saturno dijo...

Yo creo que el tío lo que tenía es un buen nombre, llamándote gengis Khan, puedes hacer lo que te dé la gana. De hecho me estoy pensando poner Gengis a uno de mis vástagos

NáN dijo...

Recién conquistada la India, la encontraron llena de árboles, huertas, jardines. Espantado, reunió a sus generales y les dijo: "Elevemos esta tierra a la dignidad de pasto".

Soberbio, ¿no?

Magapola dijo...

Es curioso que soberbio/a pueda ser (lo es) un adjetivo positivo, ¿no?

soberbio, bia.

(Del lat. superbus, infl. por soberbia).


3. adj. Grandioso, magnífico.

Selma dijo...

"Tu única compañía es tu sombra"es el consejo que le dió su madre, cuando sucedió a su padre muerto envenenado...

La soberbia suele acarrear esta realidad, la soledad...

Un beso para todos los componentes de Perro flaco.